De las máquinas de escribir a los cyber-bisturís

Entevista con el Dr. Krishnan Ganapath, neurocirujano de los Hospitales Apolo, Chennai, India
Reporters room at the Geneva Health Forum 2010. Photo © V. Krebs
Reporters room at the Geneva Health Forum 2010. Photo © V. Krebs
Vish Mannava, Viola Krebs, traduction française Aude Elser, traducción al castellano de Miguel Ortiz
25 Abril 2010

Del 18 al 21 de abril 2.010, el equipo de conferencias de ICVoluntarios movilizó a 58 voluntarios encargados de la acogida de los delegados y de la redacción del informe para el “Geneva Health Forum”. Durante tres días los ponentes han presentado 40 informes de sesiones, dirigido siete encuentros y redactado dos artículos. Como corolario a su exposición sobre la atención sanitaria móvil (“mhealth) en la India rural, el doctor Krishnan Ganapathy, del hospital Apolo de Chennai (India), nos ha concedido una entrevista para dialogar sobre el impacto de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) sobre la atención sanitaria. En su calidad de pionero en el campo de la telemedicina y de la sanidad móvil, el doctor Ganapathy nos ha proporcionado una visión histórica imparcial de la tecnología médica, subrayando sus ventajas y sus inconvenientes. Igualmente se ha mostrado crítico respecto al estado actual de las tecnologías de la información médica y ha formulado recomendaciones con el objetivo de asegurar un porvenir radiante a la tecnología de la atención sanitaria.

P: Sr. Ganapathy, le agradezco que haya tenido tiempo para dialogar sobre las interacciones de las Tecnologías de la Información y la atención sanitaria. ¿Podría Vd. hacernos partícipe de sus impresiones en relación con la tecnología médica actual?

R: Pertenezco a la época anterior a la introducción de la informática y de los ordenadores y soy uno de los últimos neurocirujanos formados sin ayuda de la informática. Comencé mi carrera antes de la época de la tomodensitometría y por tanto he tenido ocasión para ver evolucionar la tecnología. Mi experiencia confirma su importancia.

En la era pretecnológica, la relación médico-paciente era esencial y muy íntima. La degradación de esta relación personal es uno de los inconvenientes de la tecnología. La palabra “confianza” ha desaparecido del vocabulario del paciente y del médico. Los médicos temen ahora los enjuiciamientos, desconfían de los pacientes y viceversa. Por consiguiente, hacen lo imposible para satisfacer el menor capricho de sus pacientes. Estos son hoy muy exigentes, quieren ensayos y verificaciones costosas, incluso para problemas simples que pueden ser diagnosticados de manera más simple y a un costo menor.

P: ¿Qué piensa Vd. de la medicina comercial (en la práctica privada) hoy?

R: En puridad no soy un médico privado. Hago uso de la tecnología cuando lo creo necesario y recurro a ella cuando creo que habrá gran diferencia para el paciente. Como cirujano, si alguien viene a visitarme quejándose de un violento dolor de cabeza, desearía examinarlo meticulosamente, y, si no puedo emitir ningún diagnostico, tranquilizarlo y quizás prescribirle algún remedio. Sin embargo hoy, un joven médico, situado en la misma tesitura, de entrada hará que al paciente le practiquen un escanograma. Incluso si no se trata de nada importante, ciertos médicos jóvenes prescriben al paciente toda una batería de pruebas. Es un círculo vicioso en el cual las dos partes tienen responsabilidad. Se trata pura y  simplemente de una corrupción de la tecnología.

En el mundo de la medicina de hoy existe la tomodensitometría, la IRM (Imagen por resonancia magnética) la PET (Tomografía por emisión de positrones), la radio cirugía, la cirugía robótica y otras hiper tecnologías. Incluso se puede tratar a los pacientes con un ciberbisturí, un sistema que permite conectar un bisturí electrónico a un ordenador que envía impulsos eléctricos hacia el instrumento. Es el médico el que genera esos impulsos electrónicos. Existe igualmente un tomodensiometro de 320-“barrettes”, que permite realizar un electrocardiograma en menos de 45 segundos. El Hospital Apolo de Chennai, donde trabajo, emplea estas y otras tecnologías de las más avanzadas.

P: ¿Porqué participa en esta conferencia?¿Qué es lo que le ha atraído a Ginebra?

R: Estoy aquí para hablar sobre telemedicina y medicina móvil. Comencé a practicar la telemedicina por primera vez en el año 1.999. Fundé la primera unidad de telemedicina de Asia del Sur. Actualmente existen 93 unidades de este tipo en la India y 10 en el extranjero: en Bangladesh, en Bagdad y en Kazhastán. Uno de los temas principales (de esta conferencia) es la asistencia médica y el acceso a la atención sanitaria. La atención sanitaria móvil representa una estrategia clave para aumentar el acceso a la asistencia sanitaria de las poblaciones rurales en la India y en África.

Nuestra tecnología médica siempre ha tenido  un retraso en relación con el Oeste de 5 o 10 años. Gracias a la adopción de las tecnologías más recientes, ya no estamos condenados a seguir a Occidente, sino que podemos sobrepasarlo. La clave de este progreso es la utilización de la tecnología, que permitirá que salvemos el enorme foso médico entre Occidente y los países emergentes.

P: ¿Puede usted detallarnos el estado actual de la tecnología en la India, por favor?

R: Como usted sabe, la India representa un mercado enorme: su teledensidad es de alrededor de 600 millones de usuarios de teléfono móvil, es decir cerca del 50% de la población. La teledensidad es más elevada en ciudades como Delhi, donde puede alcanzar el 115%. La penetración del ordenador es de cerca del 10%, con más de 120 millones de ordenadores a través del país. Aquí también, en las ciudades como Delhi, está penetración alcanza el 20%. Internet sin cable se utiliza mucho igualmente en las ciudades y está considerado como una solución posible para reducir la brecha numérica. En el campo hay una penuria de infraestructuras de telecomunicaciones, con lo que se puede situar a pueblos enteros en la era  sin cable sin que tengan que pasar por las fases intermedias.

P: ¿Cuál es la situación de las aplicaciones educativas de la tecnología en la India?

R: Se trata de un campo crucial al que dedicamos mucha atención. Tenemos la Comisión Nacional del Conocimiento, un organismo gubernamental que administra la Red Nacional del Conocimiento. Se trata de una base da datos nacional que engloba 30.000 establecimientos de enseñanza relacionados entre si por una red  segura de 1 Go por segundo. Lo que representa 120 millones de alumnos conectados que pueden compartir sus conocimientos en todos los campos.

P: ¿Qué mejoras desearía usted que tuviera la tecnología de la atención sanitaria?

R: En el sector bancario, las informaciones financieras personales están disponibles en el momento del pago. Esto también debería funcionar en lo que se refiere a los datos de la salud de una persona que recurre a los servicios médicos. Idealmente, el médico confrontado a una urgencia debería poder comunicarse con el médico que trata al paciente en cualquier parte del mundo donde se encuentre.

P: ¿Cuál es el estado de la asistencia sanitaria en la India, en términos generales?

R: Actualmente el 80% de los especialistas se cuidan del 20% de los pacientes. El ámbito de su competencia se concentran geográficamente, ya que la mayoría de los especialistas ejercen en las ciudades principales. Este ámbito de competencia no está suficientemente extendido para poder llegar a los pueblos o villas en un futuro próximo. Esto significa que los habitantes de los pueblos deben venir a la ciudad para recibir la asistencia sanitaria especializada, lo que ocasiona una perdida de tiempo y de dinero. Si el paciente es paralítico, sus posibilidades de acceder a la asistencia sanitaria se encuentran muy limitadas.

P: ¿Cuál sería la solución?

R: La utilización de los centros de telemedicina. Gracias a la alta velocidad, hemos llevado a cabo más de 60.000 teleconsultas. Bill Clinton inauguró nuestro centro de tele medicina el primero de Marzo del 2.000. Desde entonces, nos hemos expandido en 450 hospitales, de los cuales 70 se encuentran en los grandes centros urbanos, los demás están situados en ciudades pequeñas.

P: ¿Cree usted que la tecnología médica se utiliza en la India en todo su potencial?

R: No. Cerca del 80% de la tecnología disponible no se utiliza. Dentro del 20% que se utiliza, algunas tecnologías no se utilizan correctamente. Uno de los mejores ejemplos de utilización de la tecnología es la tele-oftalmología. Contamos con dos centros de tele-oftalmología, en cada uno de los cuales se llevan a cabo 150.000 operaciones. Tenemos un autobús que va de pueblo en pueblo para permitir que los pacientes se sometan a exámenes oculares y otros procedimientos. Se utiliza una webcam para transmitir en tiempo real videos del interior del ojo a un especialista situado en la ciudad. Las mismas imágenes pueden ser enviadas al hospital, donde un cirujano guiará el médico para que lleve a cabo una operación en el autobús. La telemedicina está en buenas condiciones para sacar partido de la demanda de teléfonos móviles, ha llegado el momento para adaptar la utilización de las tecnologías en beneficio de las masas.

P: ¿Qué piensa usted de la privatización de la medicina en los países emergentes como la India?

R: Los supuestos males de la privatización se revelan falsos. No veo porqué  debe hacerse la distinción entre hospitales públicos sin afán de lucro y hospitales empresa. En la India, una gran parte del sistema sanitario ha sido creado por el sector privado. El gobierno se ha dado cuenta de que no tenía futuro si los hospitales públicos no abrían la puerta a los inversores privados. En la ciudad donde vivo, hay solamente dos aparatos de IRM en los hospitales públicos, y en cambio muchos más en los hospitales privados. Para dar asistencia sanitaria a precios asequibles, las Asociaciones Público-Privado (PPP) funcionan bien. Los hospitales empresa son necesarios: siempre que lleven a cabo realmente los servicios que facturan, no hay nada malo en la privatización.

P: ¿Cuales son las perspectivas para el futuro?

R: La tecnología por la tecnología no conseguirá nunca que las cosas avancen. Debe desarrollarse dentro de una perspectiva de aplicación práctica. Ciertamente las nuevas tecnologías pueden permitir que se consigan grandes economías de gestión. En lugar de organizar una gran conferencia en la cual los participantes deberán llevar a cabo un largo y costoso viaje, se puede organizar una videoconferencia que cuesta la décima parte. ¡Si el dinero economizado de esta forma se utiliza para distribuir alimentos, imagínese el impacto que puede significar¡ Actualmente es posible para cualquier profesional de la asistencia sanitaria, acceder al domicilio de un paciente y de transferir un fichero de audio del ritmo cardiaco del enfermo a través de Internet gracias a un estetoscopio especial compatible con una unidad USB. Un médico que consulte el fichero gracias a una buena conexión de Internet puede escuchar los latidos del corazón, efectuar un diagnostico y recomendar un tratamiento. Esto significa que puedo estar en cualquier lugar del mundo y escuchar los latidos del corazón de un niño de Ruanda. Disponemos igualmente de endoscopios que pueden ser utilizados con Bluetooth y que pueden transmitir imágenes del estómago de un paciente desde cualquier lugar del mundo.

El tiempo en que había que ir al consultorio del doctor o al hospital ha pasado. ¿Por qué el desplazamiento a su domicilio no lo hace el Hospital o el médico? Esta nueva era quedará marcada por la importancia creciente de la tecnología. Como ya he mencionado, una inversión puntual en el campo de la tecnología para la asistencia sanitaria genera un gran retorno de la inversión. Hacen falta seis años para formar a un médico capaz de interpretar la imagen y tomar las decisiones apropiadas.

P: ¿Un comentario como conclusión?

R: Hace 35 años nadie sabía nada en relación con los tumores cerebrales. Ahora bien, un paciente que me consulta sabiendo ya que tiene un tumor en el cerebro, conoce las ventajes y los inconvenientes de la radioterapia. Decide consultar con un médico después de haber llevado a cabo anteriormente una investigación “on line”. Todo lo que tiene que saber se encuentra a su disposición en la red. La información es el poder, y el paciente conoce su proceso. En el pasado, los médicos se encontraban expuestos en un pedestal, pero actualmente ya no es el caso. Como todo el mundo, vendo un producto y se me paga por el mismo. Si cometo un error, me enjuician. El médico ya no es infalible.

Para más información sobre el Dr. Ganapathy, pueden visitar www.kganapathy.com.

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